Fantastica visita a Tarifa con el Papi como guia local, aunque mucho mejor la de Vejer de la Frontera. Impresionante lugar. Mirad si no las fotos.
Nos habíamos quedado de romeros. Fueron unos primeros días de familia y reencuentro con el jamón y la cruzcampo. A partir de ahí, llamadas a los amigos que fuimos dejando por el camino y homenajes para celebrar que volvíamos a vernos en otro sitio y otro tiempo -momento Lost-.
En totá, que hace unos días cruzamos un par de llamadas y emails y pusimos el coche recién adquirido -un ZX matrícula de Madrid que promete mucho si nos lo llevamos a BCN- con destino a Conil. Allí nos esperaba Angelinho. El Papi, vamos. Estaba allí para un “mandao, tú sabes” y nos acompañó una semanita por los pueblos cercanos a su Tarifa.
Tras Conil -atentos viajeros e interesados en Cai al próximo post-, nos paseó por Vejer de la Frontera (¿Cómo que tuve que irme a Nueva Zelanda para oir de este pueblo?), Zahara de los Atunes, Caños de Meca y, finalmente, Tarifa.
Perfecto anfitrión, el Papi nos alojó en su morada tarifeña, donde asistimos a su reencuentro con el mundo laboral tras año y medio de mala vida. Muy contento no lo vimos, para que nos vamos a engañar, pero lo mantiene vivo saber que el mal durará sólo cuatro meses. Nos apuntamos todos los datos.
Para la memoria nos quedamos las risas de esos días, también la impagable foto del Choco en su comedor, la noche de juerga con ‘las Niñas’, al Nardi jartito, a los colegas del Gunlao y las fotos que tenéis abajo. Vayan ustedes con Dios.
La flipamos con Vejer (aceptaré tirón de orejas de Alberto). Peaso de pueblo ex morube. La visita -si no lo conoce habrá tirón de orejas vengativo para Alberto- precisa de parada en una venta cercana conocida como Pinto, donde lo que hay que comerse es un bocadillo de lomo en manteca -bajo en colesterol , of course-.
Y con todos ustedes el inigualable Papi!!! Aquí en el hotel El Califa compartiendo un té moruno y unas patitas al uso.
Un patio andaluz de Vejer premiado en un concurso de patios andaluces.
Una de las vecinas del patio
Camino de Tarifa. Los comentarios del torito los dejo para vosotros.
El parque eólico tarifeño.
Una de las puertas de la antigua muralla tarifeña. El pueblo es guapísimo.
Acceso a la playa de los lances. A escasos metros de ella vive el Papi.
Calle tarifeña.
Paella en el Gunlao. Lo mejor para los domingos de resaca.
Y esto más o menos fue todo si le quitamos lo impublicable y lo que se nos olvidó fotografiar. Thanks again al Papi, al que proponemos para un puestecito en la oficina de turismo de Tarifa, pero que sea algo relajaíto que la cosa está mu mala. Tu sabes. Nos vemos pronto en Barcelona. A ver si podemos hacerlo la mitad de bien.
Pingback: Bitacoras.com