Qué fenomenos!!!! El apasionante mundo de los guiris. Todavía no lo hemos asimilado. Es que hacen cosas rarísimas. Nuestra última experiencia es la de Jess, la hija de los Penny de Australia, que nos ha visitado estos días. Se deja los culos de las botellas de agua de litro. Le preguntamos por qué y no lo sabía. Le preguntamos si era algo habitual en su país o familia y nos dijo que no. ¿?
Un guiri es un guiri por mu temprano que se levante. Y eso es así. En este caso por muy amigos nuestros que sean. Grandes días los que hemos pasado con Miles y Margaret tanto en Cataluña como en El Sur. Nos hemos reído de lo lindo y hemos podido comprobar, de primera mano, que el que nace guiri…
Ofreceremos en este post una relación de las diez mejores guiradas de Miles y Margaret, a los que decidimos rebautizar como Emilio y Margarita para que sus nombres resultasen más inteligibles en Los Molares y para que no les pusieran otro apodo peor sobre el que, sin embargo, daremos un apunte en el post data. Sirvan las fotos más abajo para relatar cronológicamente el paso por las Españas de nuestra manita de los dos susodichos.
1.- Relátelese siempre la carta del menú a un guiri: los guiris -a los que conocemos bien de nuestra experiencia por el mundo, especialmente a los británicos, descendientes y allegados-, ponen toda la comida a la vez sobre la mesa -ensalada, guarniciones, entrantes y principales- y cada comensal se fabrica un plato combinado. Si se les invita a un ronche español, los pobrecicos dan por hecho que el primer avituallamiento es el único y definitivo, así que intentarán llenarse el buche con esa vianda entrante convencidos de que no hay nada más. En la barbacoa en Can Joselito se hicieron primero sardinas, que a nuestros guiris les daban repeluco, pero se las jincaron a manojos pensando que o eso o nada. Se les quedó carica de pena cuando vieron aparecer los choricitos, pancetas y lomos y se vieron con la barriga llena por su mala cabeza.
2.- Los guiris no tiran nada y, como en sus países el culto a la comida y bebida tan nuestros es nulo -exceptuando jartarse de pintas en el bar- no dudan en pertrecharse hasta la bola de lo que haya por si nunca más se da la ocasión. Así, hemos visto a nuestro guiris en estado de perjuicio sumo en más de una ocasión, tanto en Cataluña como en Andalucía, con las consiguientes risas.
3.- “El vino español es buenísimo y es un crimen no bebérselo caliente”. Hombre, es bueno el que es bueno. Aunque también hemos confirmado que les encanta el de un euro la botella y que, incluso, lo prefieren a veces a un reserva como Dios manda. Y lo de la temperatura ambiente…digamos que es a veintipocos grados, cosa que no se cumple en Sevilla en pleno agosto. Daba zuòre verlos hincarse los copazos de peleón hirviendo, pero…
4.- “El fino, la manzanilla y el amontillado no son vinos” (escuchado textual)
5.- “Qué bonita es Andalucía con sus rejas, sus azulejos moriscos y sus aceras de colores amarillos” (refiérase esto último al clásico bordillo para señalar que está prohibido aparcar)
6.- Andan a paso de ejecutivo que llega tarde a reunión en un agosto sevillano a las 3pm y a 46 grados de caló de la mala. Argumentan que no pueden remediarlo.
7.- Si se les dice que aquí para pedir una cerveza se dice “quillo o noi, ponme una cerveza” sin necesidad de muchas ceremonias de ‘please’ les falta poco para, en su intento de integración, pedir su birrita al grito de “jolagranputaponmunacerveza”. Hubo que rectificar para que no les integraran una cruzcampo en el parietal.
8.- Ojo con lo que se les explica sobre nuestra cultura como se apunta en el apartado anterior. Las mentes no mediterráneas son de las otras, de las cuadradas, así que las reglas no admiten interpretación. Si se les dice que aquí no pasa nada por llegar tarde se lo toman al pie de la letra sea el encuentro con un colega que espera tajao en la barra de un bar o con el sargento de la guardia civil.
9.- Los gustos de los guiris son un misterio insondable. Así, con una iglesia churrigueresca a su derecha y un arco arabesco a la izquierda optan por fotografiar la puerta medio quemá de un pequeño almacén del Mercadona.
10. ¿Por qué a ningún guiri le gustan los callos, hígado encebollao, pajarilla, riñoncitos….?
Cachondeo aparte, sólo tenemos palabras de agradecimientos para ellos, aunque nos hemos descojonado con sus guiradas. Se han amoldado a todo, se han hecho amigos de todos nuestros amigos, han amenizado con su música cuantas juergas hemos montado, siempre predispuestos a lo que fuese…un lujo. Y nos han ayudado además con el inglés, nuestra eterna guerra. Os relatamos en imágenes lo que ha pasado estos días.
Emilio a la guitarra. Rehersal at Santako’s house. Cada día se echaban su sesión de temple guitarrero o violinero. Y nosotros encantaos.

