Estuvo bien la etapa de Saltspring. Recomendable. Recuerdo que, después de mucho tiempo compartiendo casa como wwoofers, que nos dejaran una para nosotros solos estuvo bien. Además en medio del bosque. Mejor ved las fotos.
Así nos recibió la islita. Sol y blossom a tutiplén.
El amarre de Ganges, la capital de la isla.
Una de las principales atracciones de Saltspring es su mercado de los sábados. Otro más.
Detalle del mercadito.
El nivel de hippismo es sumo, aunque lo de la foto es insuperable.
Otro clásico del jipismo activo. Aquí un gurú, guitarra a la espalda, bendeciendo con un palitroque a los dos sujetos que pasaban por allí y que, sin problema alguno, se prestaron a la sesión improvisada de vayausteasaberqué.
Lo del Life in good en su versión gráfica. Sin palabras.
Aquí pasamos los evenings en Saltspring. Todo para nosotros.
Este era nuestro techo por las mañanas.
Paseo por el jardín de casa.
A la caza del rakoon.
La casa pa dormir. O la oficina de Mike, que es lo mismo.
Vistas desde la ventana de la habitación.
Otra vista ventanil. Pa morilse el amanecer.
Yo y mis lechugas en el invernadero.
Momento de la despedida. Mike con su mujer, Heidi, y la cría mayor