Bonita etapa en Truro College. Hicimos amistad con profesores y alumnos, así que poco más se puede pedir. Después hemos enviado a amigos a disfrutar de la experiencia y todos lo han agradecido, con lo que por algo será.
Pues ya está aquí la Navidad y, por segundo año consecutivo, nos pilla fuera de casa y en calidad de estudiantes, algo que hemos descubierto como nuestro estado ideal a la espera de encontrar patrocinadores que nos financien. A ver si esos dos decimitos que me han enviado por correo sirven de algo.
Lo dicho, que habemus Navidad y que el College se montó unas jornadas gastronómicas en la que cada student tenía que aportar un plato típico de su país para compartirlo en hermandad y armonía.
Con el inconveniente de que lo que fuese había que cocinarlo la noche antes porque en el cole no había acceso a fogones, con el añadido de que tenía que ser algo que se pudiese ronchar frío, los Santakos se curraron su ya mítica around the world Spanish omelette.

